Como hice con la música ahora haré con el cómic. Hace poco recomendaba dos lecturas actuales, y ahora lo haré con las primeras lecturas que yo mismo empecé a coleccionar, en el momento que decidí por mí mismo qué leer, ya no era línea-clara como Tintín o la escuela de Marcinelle como Asterix, ambas series en todas las casas donde pasaba. Las historias nunca me interesaron mucho, no porque lo considerará infantil sino simplemente no me enganchaba, en lo que respecta al dibujo, mucho peor, era interés cero, cada vez que veía, también actualmente, monigotes con narizotas tipo Mortadelo y Filemón me da urticaria, es un sentido estético barroco que mi cerebro no acepta.
También convivía con revistas de ciencia ficción más alocadas con contenido explicito sobre drogas y sexo como: 1984, Víbora, El Jueves y Métal Hurlant. En estás revistas me interesaba más el diseño e ilustración puesto que el guión a veces era un disparate con vaginas mutantes que salían de una cabeza alienígena, un contenido dirigido a adultos que no entendía.
Al principio de los 90, puede que el mismo 1990 ó 1989, vi en el cine Akira y mi primo me mostraba como rulaban fotocopias de partes del manga de Dragon Ball sin traducir que traía de Valencia.
El sentido de lectura aquí es inverso, descubría primero la animación y luego el manga.
- AKIRA de Katsuhiro Ōtomo, 1982 - 1990.
La película de Akira (1988) es todavía hoy una de los mejores trabajos de animación de la historia, el problema era que Katsuhiro Ōtomo desarrollaba el dibujo animado mientras salían los tomos, algo inusual, el manga terminó 2 años después, así que cuenta otra historia distinta, en papel hay muchos más personajes y tienen un desarrollo mucho más alargado.
Ciberpunk, adolescencia, drogas, apocalipsis, motos y arquitecturas dibujadas de forma maestra. En su edición japonesa es en blanco y negro.
